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Proceso de Canonizacion Que significa Canonizar? Preguntas Catolicas

Proceso de Canonización: Canonizar significa declarar solemnemente santa a una persona, esto lo hace el Papa, una vez que se hayan cumplido ciertos requisitos. Para que una persona sea reconocida como santa, es necesario todo un proceso que, a lo largo de la historia ha ido modificándose de acuerdo a las necesidades de cada época.

Al principio, cuando un hombre era considerado santo, sea por haber muerto en martirio o por su testimonio de vida de fe, quienes lo conocieron pedían al Obispo local que se le nombrara formalmente santo, era él quien determinaba la autenticidad del martirio o vida del candidato, lo nombraba "Santo" y luego lo comunicaba al Papa.

No fue hasta el siglo X que se decidió que los santos deberían de ser autorizados y nombrados solamente desde Roma. La primera canonización formal fue la de San Uldarico, Obispo de Augusta, hecha por el Papa Juan XV en 993. El Papa Gregorio IX en 1234, publicó normas estrictas para el proceso de canonización, con el fin de evitar exageraciones y errores. A partir de entonces ese proceso se haría a través de un procedimiento legal a manera de juicio, en donde participaban abogados, oficinistas y oficiales que deberían demostrar si la persona merecía o no el título de santo.

Estaba por una parte el abogado que defendía la causa del santo propuesto, quien hablaba de su vida y virtudes que en él se observaban, generalmente se mencionaban supuestos milagros realizados por el candidato a santo; por la otra estaba el llamado abogado del diablo, que refutaba lo que el defensor de la causa presentaba y los oficiales de la Iglesia que finalmente aprobaban o rechazaban la propuesta.

Para aprobar una canonización ya desde ese tiempo es necesario que el santo realice dos milagros de curación y que pase por varias etapas: 1) es llamado "Siervo de Dios", cuando su causa es aceptada en Roma; 2) se le declara "Venerable", cuando se comprueba que poseía virtudes vividas en grado heroico; 3) se le llama "Bienaventurado" o "Beato", al comprobarse un primer milagro por su intercesión; y 4) finalmente se le declara "Santo", al comprobar que realizó ya dos o más milagros.

Si quisiéramos definir a un santo, diríamos que es una persona común y corriente que tiene una relación muy fuerte y cercana con Dios y que ésta se traduce en el trato con las personas. Un santo es quien hace cosas extraordinarias por los demás, al estilo de Jesús, es quien, como dice el Concilio, "completa en su propia carne, a favor de la Iglesia, lo que falta a las tribulaciones de Cristo". Es quien, por su vida de auténtico seguimiento a Cristo, hace presente el Reino de Dios entre los hombres.

Reformas a partir del Concilio Vaticano II El Concilio organizó la reforma litúrgica y del Calendario Romano, con ella disminuyeron las fiestas de devoción que no celebran acontecimientos concretos de la Historia de Salvación y se revisaron los nombres de los santos que aparecían en el calendario para corregir errores, se eliminaron los que no tenían suficientes datos históricos. Se seleccionaron los santos de mayor importancia, no por su grado de santidad (sólo Dios la puede medir), sí por el grado de modelo de santidad para ser imitado por el pueblo. También se pensó en dar un carácter más universal al calendario, incluyendo santos de diversas nacionalidades.

En enero de 1983, el Papa Juan Pablo II propuso revisar el proceso de canonización con el fin de hacerlo todavía más confiable. Ahora se recurren a muchas ciencias humanas como la psicología, la sociología, la historia; ya no son abogados, sino teólogos y diferentes especialistas los que participan en un proceso de canonización.

Para iniciar el proceso primero debe haber un movimiento popular que promueva la canonización de determinada persona, gran cantidad de gente que lo conocía y que siente que puede ser santo, deben demostrar que el candidato hizo en vida cosas extraordinarias por otras personas. Este movimiento se presenta ante el Obispo quien por medio de tribunales debe investigar la causa y reunir el material suficiente para enviar a Roma a través del Postulante, es el encargado de presentar la causa a la Iglesia.

En el Vaticano se nombra un Juez Supremo y un cuerpo de Consultores, ellos cuentan con un consejo de historiadores y un consejo de teólogos; participan además 12 o 15 Cardenales y Obispos que, una vez revisado y aprobado el material lo entregan al Papa quien, después de un minucioso estudio nombra al candidato "Venerable" o "Heroicamente Virtuoso". Después se espera a que se comprueben dos milagros realizados por su intercesión para nombrarlo "Beato" o "Bienaventurado" y finalmente se reconoce ante la Iglesia Universal como "Santo". Todo este proceso generalmente dura muchos años.

Entre los especialistas en la materia están los Bolandistas, son humanistas que estudian las vidas de los santos para establecer sus historias precisas, comprobando que no son sólo leyendas. Ellos son quienes han trabajado con el calendario para decidir los que se deben suprimir o incluir. Son más de 10 mil los santos nombrados a través de la historia de la Iglesia, por lo que los Bolandistas tienen todavía una ardua tarea.

 

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