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La Interpretación de la Biblia

La Interpretación de la Biblia

OBJETIVO DOCTRINAL

Aprender que la Biblia no tiene errores, que estos vienen de la interpretación o traducción equívoca.
OBJETIVO MORAL

Dios es la verdad, por lo tanto no puede engañarse ni engañarnos. Es así su palabra inspirada, que trata de llevar a los hombres hacia su salvación, no puede tener ningún error.

EXPOSICIÓN
La existencia del error iría en contra del fin de la inspiración, que es conducir a la humanidad a Dios, al que no se llega por otro camino que el de la verdad, a esto se le llama inerrancia bíblica.
Todo aquello que el escritor sagrado afirma, enuncia o insinúa, debe ser considerado como afirmado, enunciado o insinuado por Dios, que no puede engañarnos.
Pero la verdad de Dios escrita por los hombres, se expresa en forma de verdades humanas, que son expuestas y aceptadas por el magisterio de la Iglesia. Este mismo magisterio es el único que tiene autoridad para dar la explicación o interpretación, ya que le hombre solo puede caer en toda clase de errores.
Por consiguiente no nos debemos fijar sólo en las palabras en sí, sino en el sentido que el autor les ha querido dar. Pues si se toma siempre el significado de las palabras tal y como hoy nos suenan, tendría muchos errores, tomarla así, al pie de la letra, sería ignorar los principios más elementales de los géneros literarios que se dan en todas las literaturas.
Es preciso ante un aparente error bíblico:

1. Saber si el texto original ha sido traducido fielmente.
2. Determinar el sentido exacto de las palabras.

Por ejemplo: Hay un pasaje del Evangelio en donde se habla de "HERMANOS" de Jesucristo, aquí la traducción correcta es "PARIENTES", pues la palabra en arameo para hermanos, parientes o del mismo pueblo se usa la misma palabra.
En otro pasaje se habla de la "CASA" de David, en vez de decir "ESTIRPE".
Es por esto la importancia de no interpretar la Biblia a nuestro propio criterio, nos alejaríamos muy rápido del verdadero y estricto sentido del mensaje de Cristo.
Tampoco pueden tomarse al pie de la letra los antropomorfismos (consiste en atribuir a Dios cualidades humanas, ejemplo: sentidos y partes del cuerpo humano, faz, boca, ojos o pasiones y sentimientos como: dolor, cólera, alegría, etc.)
Tampoco pueden tomarse al pie de la letra las metáforas (que son comparaciones), ejemplo: "la lámpara del cuerpo es el ojo..." (Mt 6,21). Ni las hipérboles o exageraciones como comparar a la descendencia de Abraham con las arenas del mar. Todas estas son figuras de lenguaje muy usadas sobre todo en la literatura oriental.
En la Sagrada Escritura, como tiene un carácter divino y uno humano, se dan dos sentidos, uno literal y otro espiritual.
El sentido literario es el que intentó y expresó el autor inspirado y se desprende directamente del texto. ejemplo: "Yo llamé a mi hijo de Egipto". Se refiere al regreso de los hebreos a Egipto.
El sentido espiritual puede ser típico o pleno. el sentido típico se encuentra en hechos y personas del A.T. que anuncian o prefiguran hechos o personas del N.T., ejemplo: "La estancia de Jonás por tres días en el vientre de la ballena, es figura de los tres días que pasó Cristo en el sepulcro antes de su Resurrección.
El sentido pleno es una ampliación del sentido literal superior al que tuvo el autor al escribir el libro inspirado pudo escribir un hecho o una profecía de un modo obscuro y más tarde al cumplirse el hecho, se revela de una manera clara con toda su profunda dimensión. ejemplo: en el Salmo 22, 17-18, dice el salmista: "Me cerca una turba de malvados, han taladrado mis pies y mis manos y puedo contar todos mis huesos". Este salmo fue escrito muchos años antes de la crucifixión del Señor, pero no se aclaró hasta que se cumplieron en la persona de Cristo.
Como todos los autores inspirados afirman, debe tenerse como afirmado por el Espíritu Santo, hay que confesar que los libros de la Sagrada Escritura enseñan firmemente con fidelidad y sin error la verdad que quiso fuera consignada en las sagradas Letras para nuestra salvación.
Toda la escritura inspirada por Dios, es útil para enseñar, reprender, corregir, instruir, equipado para toda obra buena, pero con la certeza que Dios actúa sobre los hombres, para ello Dios se sirve de la mentalidad de esos hombres y tiene en cuenta su medio ambiente, la Biblia es pues Palabra de Dios, Inspiración de El, pero no puede ser interpretada sin tomar en serio esta manera humana de pensar.
Interpretar la Biblia por tanto literalmente es un error que nos puede llevar incluso a cometer herejía, con frecuencia se necesita echar mano de testimonios con aclaraciones del Canon, pues la Biblia no es solo asunto del individuo, sino que tiene lugar más bien de la comunidad, Iglesia.
La exégesis, nació de la búsqueda de encontrar una explicación exacta de acuerdo a lo que el magisterio de la Iglesia, acepta para hacer vida la Palabra de Dios y encontrar en ella el verdadero mensaje que nos lleve a Dios y a enriquecernos espiritualmente para que nuestra vida sea el verdadero y auténtico camino de salvación, con fe sabiendo que Dios nos está esperando al final de nuestro camino, con la esperanza de que sabremos de hallar ese camino para permanecer toda la eternidad amando a Dios.
Lutero:
Dio inicio al protestantismo con la libre interpretación de la Biblia, cayendo en toda clase de errores, separándose totalmente de la Iglesia, cometiendo herejía, desoyendo la autoridad del Papa.
Lo siguen en Suiza Zwinglio y Calvino, Enrique VIII en Inglaterra y muchos más; en nuestros tiempos Lefebre en Francia.
Autor:

Redacción Church Forum
Fuente:

Church Forum www.churchforum.org

 

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