BUSQUEDA / BUSCAR

EL DOGMA MARIANO INFORMACION TEXTUAL

EL DOGMA MARIANO

MARIOLOGIA es el estudio de la Virgen Madre de Dios y Madre espiritual de los hombres, según las fuentes de la Revelación.

Su objeto es, pues, la persona de María Santísima, la Madre de Jesús y nuestra, según nos la presentan las fuentes de la Revelación, que son la Sagrada Escritura y la Tradición.

Es verdadera catequesis y verdadera teología. Catequesis, porque nos lleva al conocimiento de verdades elementales de la fe cristiana, y teología porque trata de una persona tan íntimamente vinculada a Dios, y por los medios de la revelación escrita y oral.
UTILIDAD DEL CONOCIMIENTO DE MARÍA.

Para todo cristiano es indispensable un conocimiento cierto y profundo de Ella, por la íntima vinculación de su persona con Dios, por el papel preponderante que desempeñó en la vida, pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo, y por el que sigue desempeñando como Madre espiritual de los Cristianos, abogada ante Dios y medianera de las gracias, así como ejemplar de las virtudes cristianas y, en fin, por las excelencias de su misma persona, que ejerce un atractivo verdaderamente fascinante sobre las almas.

Nuestro contacto con la vida y misterios de la Virgen nos ayuda a compenetrarnos de una manera más íntima de los misterios fundamentales de nuestra Redención, nos hace vivir de nuevo esos hechos de los que dependió la obra de la restauración de todas las cosas en Cristo. Por eso la Mariología necesariamente nos lleva a conocer mejor el cristianismo y a ser mejores cristianos, y nos pone más cerca de Jesucristo y de su obra.
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES

1. María es la Madre de Nuestro Señor Jesucristo.
2. María es la Madre celestial de nosotros, es decir, de la Iglesia.

En torno a estos dos principios giran todas las grandes prerrogativas de María, y por consiguiente todas nuestras noticias sobre Ella. De ahí que podamos reducir todo el dogma mariano a estos dos puntos:

lo. María, Madre de Dios.
2o. María, Madre Espiritual y abogada nuestra.

La idea fundamental que predomina en ambos principios, es la de maternidad. Por consiguiente, podemos establecer que toda la razón de ser de María, es ser Madre.


FUENTES DE LA MARIOLOGIA.

Obtenemos noticias sobre la Virgen Madre de Dios y de la Iglesia:

De las fuentes de la Revelación: Palabra de Dios escrita (Sagrada Escritura) y Palabra de Dios transmitida de viva voz a través de todas las generaciones (Tradición).

LA SAGRADA ESCRITURA, en el Antiguo Testamento, nos habla de la Virgen de manera misteriosa.

En el GENESIS aparece íntimamente llegada a la promesa del Redentor inmediatamente después del pecado de nuestros progenitores, así como Eva estaba íntimamente ligada con Adán en la comisión de ese pecado. Las palabras de Yahvé:

" Yo pongo enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo; él te aplastará la cabeza mientras tú te abalances a su calcañal " (Gén 3, l5),

Nos hacen ver a Cristo con María triunfando sobre el demonio tentador.

En las personas bíblicas de Rut, Judit, Ester, así como en la Esposa de los Cantares y, sobre todo en la Hija de Sión, se ha visto vislumbrada la figura de María, así como en múltiples textos de los libros sapienciales, que la Iglesia recibe en su liturgia mariana.

Así también aparece, según el mismo entender de los santos padres, la figura del misterio de la Virgen Fecunda en la nube que el profeta Elías divisara desde el Monte Carmelo, y que se convirtió en abundante lluvia (l Re l8, 44), con grandes beneficios para la tierra de Israel esterilizada tras larga sequía.

En el NUEVO TESTAMENTO aparece María aureolada de una sobriedad maravillosa que hace más admirables y llenos de frescor natural los relatos. En los Sinópticos (Evangelios de San Mateo, San Marcos y San Lucas), especialmente en San Lucas, se nos manifiesta la presencia histórica de María en los hechos de la Infancia del Señor. El Evangelio de San Juan nos complementa, por decirlo así, la Mariología del Nuevo Testamento con el relato detallado del papel espiritual de María en las Bodas de Caná y al pie de la Cruz del Señor, en el Calvario. (Jn 2,l2, l9,25-27)

LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES nos completan la figura neotestamentaria de María, describiéndonos su presencia en la naciente Iglesia del Cenáculo y Pentecostés y, por fin, en el Apocalipsis se vislumbra, según la constante interpretación de la Iglesia en sus Santos Padres y en la Liturgia, el misterio de la gloria de María.

LA TRADICION, segunda gran fuente de la Palabra de Dios revelada, nos presenta a María, bien sea a través de las decisiones de los concilios y de los Sumos Pontífices acerca de sus diversos misterios, o bien en los comentarios de los Santos Padres y escritores eclesiásticos, así como también en las manifestaciones de la arqueología, del arte cristiano de todos los tiempos, y de la liturgia.
MARÍA, MADRE DE DIOS.

Trascendencia del título.

El misterio primordial de la Virgen es, sin duda alguna, la MATERNIDAD DIVINA. Hasta tal punto es esto verdadero, que todas las demás prerrogativas de Nuestra Señora dimanan del misterio de su divina Maternidad, bien sea como preparación para ella, o bien como consecuencias naturales o exigencias lógicas de la misma.

Así tenemos cómo:

Su predestinación es precisamente y ante todo para ser Madre de Dios;

La Concepción inmaculada es la primera realización de esa santidad que necesitaba poseer el Tabernáculo del Altísimo;

La plenitud de gracia, la virginidad perpetua, etc., no son otra cosa que preparación inmediata y últimos toques para la más perfecta realización de ese inefable misterio de la Maternidad.

Aun las perfecciones físicas de Nuestra Señora convergen en esa misma finalidad.

Los misterios relativos a la Vida, Pasión y Muerte del Señor, en los que toma parte tan activa su Madre, María, son consecuencias del oficio de Madre de Cristo, Dios y Hombre.

Finalmente, la Asunción de la Virgen a los cielos en cuerpo y alma, y la coronación como Reina del Cielo y Madre espiritual de los hombres, serán su premio.

Así, ilustrados y orientados con la luz fundamental de esta idea central, es como tenemos que ver todos y cada uno de los misterios y privilegios marianos.

 

0 comentarios:

. . . . . . . . . .. . . .

 

BUSQUEDA / BUSCAR